Friday, 9 March 2012

Untitled 3


Tengo a una pequeña guardando soledad en mi
pecho desprotegido. Está tierna, está aterrada.

Tú la llamas y escucho cómo apenas contesta
entre un incesante descaro de borrones azules.

Oh! Las llamas de otros fuegos, titilan, buscan
y queman, no entienden a mi pequeña; llora.

Restos de otros huesos, más lacónicos que los tuyos,
más olvidados y apagados. No chillan con tu voz.

Alimentas a mi pequeña y así nos cubres, noble, buena.
Roja de amor se ha puesto en espera y yo veo también.

Eres mi fuerza inmovible, mi pasión escarlata, mi morena
clara. En ti estoy yo, está mi pequeña y el resto nos pesa.

Tus ramas me avivan, tu lecho me anonada y río
para confirmar tu vibración oculta. Oh! Tan mía tú.

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